Entre la flema, César Vallejo moría
en 1938
anunciado, desde su cuerpo:
los huesos detenidos ante el frío del hemisferio
abril y limpio
con la humedad en sus húmeros tristes
debajo de la tierra
no sienten la soledad ni el viento
A setecientos kilómetros de su tumba en París y en el mismo año
nacía Miyó Vestrini
chirriando memoria entre las barras del horror
para más tarde morir varias veces al otro lado del océano
para más tarde escribir los poemas que yo leería
bajo el mismo blanco aguacero

Sé la razón
yo, que nací un jueves de enero,
(un día que dios alcanzaba ya su senilidad melodiosa
antes de recomenzar el mismo ciclo)
escribo bajo el sino de la madrugada
acompaño a ene poetas
calculando la gravedad fatal de la pastilla
cansada de ser
grumos del tiempo
arrojados desde la novena planta del lenguaje
porque el destello

por Andrea Sofía Crespo Madrid

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